jueves, 7 de julio de 2011

Y no nos equivocamos

En el post “LA CRISIS GLOBAL”  de hace más de quince días atrás, me puse a pensar en las múltiples operaciones de prensa alrededor de los actos privados de las personas. Más, si se trata de comunidades que desesperan ante las infidelidades sexuales y se quedan inermes frente a otras atrocidades: la avaricia, el robo, la corrupción en su estado más depredador.

Hoy Strauss Kahn dejó de ser tan malvado.


 Jamás se sabrá si efectivamente violó o no violó a la mucama de su lujoso hotel. Lo que sí quedó claro es que el FMI ya tiene quien lo asista y que, quizás, Francia deba hacerse de otro candidato.

Lo que también queda claro es que nuestras creencias más profundas, nuestras percepciones suelen hacernos trastabillar y ponderar el sufrimiento de los que menos tienen casi casi como del mismo modo que los arrebatos de los poderosos que asumen bajo “las normas éticas más estrictas”