Desde que comencé a escribir mi blog, por algún motivo, casi todo giró en torno al sexo, la política y la reputación. Pues seguimos en la misma línea. Y esta vez no se trata de Clinton, de Strauss - Kahn o de Eliot Spitzer. Qué bien! Esta vez escribiré sobre Graciela Alfano! Créanme que me siento emocionada.
Y va en serio. Esta señora que es y supo ser una belleza, resulta que hoy está siendo hostigada por alguna relación con el genocida Massera… ¿Conocía ella las atrocidades que se estaban llevando a cabo en Argentina? No, de seguro que no. Ella sucumbió a los encantos del hombre más poderoso del país que, además, tenía unos 55 años y debía haber sido un muy buen mozo y seductor candidato. El mejor, para esa época, sin lugar a dudas.
Con la mirada puesta en 1976, casi ninguna mujer se hubiese negado a esa aventura sexual. Ella tenía alrededor de 21 años –si los cálculos no fallan- y quería fama y riqueza.
