lunes, 6 de junio de 2011

La Información- Las Seis Eras

Estoy sentada en el escritorio. Desde acá puedo ver casi toda mi casa. Muchos objetos remiten al siglo 19: las cortinas, la araña que pende sobre la mesa de comedor, los marcos de los cuadros, mucha tela, barroco, cargado para estos tiempos. También me rodean bibliotecas atiborradas. Veo desde acá, inclusive, un estante levemente vencido. Fotos, muchas fotos sobre una mesa. Fotos enmarcadas en metal repujado. Casetes de audio y videos VHS acompañan el comienzo de un posible sector "Multimedia".

Soy,  no caben dudas, como una española medieval que se resistía a la imprenta o como un cuáquero que decidió permanecer en el molino antes de pisar las vías de un tren o tocar un telégrafo.

Muy pocos objetos en esta casa remiten a la era digital: una computadora, un sistema wifi, un smartphone y quizás nada más.






Vuelvo a mirar mis libros de lejos. La enorme mayoría pasó por mis manos y contienen anotaciones y valiosas dedicatorias. Otros, los tomé de la casa de mis padres por tratarse de objetos muy queridos por ellos. Sus mejores novelas, los libros que marcaron sobremesas.

Sé que dentro de muy poco no existirán más. De hecho mis cientos de casetes de audio ya no tienen reproductor posible. Los videos VHS, tampoco.

En algún lado resulta alentador: No más mudanzas de cientos y cientos de libros. No más limpiezas eternas. Sólo un muy prolijo kindle o un ipad y ya estará.

Las fotos se ven por pantallas aunque me ha quedado un preciadísimo álbum familiar forrado en fino cuero en el que repaso a mi papá y a mi mamá en las doradas épocas de los teléfonos blancos.
Esta revolución digital de la que tanto se habla, finalmente impacta en nuestra vida cotidiana: No más libros en papel, ni fotografías, ni casetes ni CDs ni DVDs. Pura internet y soportes "net".

Te sugiero la lectura de un libro que sólo se publicará por la web, claro: Winning Information Revolutions : From the Ice Age to the Internet .

Una muy interesante Filosofía de la Historia. Dice Elin Whitney-Smith que han habido seis revoluciones de la información a lo largo de los siglos: La primera entre los cazadores antes del invento de la agricultura; la segunda, el lenguaje escrito; la tercera, la caída del Imperio Romano; la cuarta, la imprenta; la quinta, la revolución de la información eléctrica
que acompañó los trenes, el telégrafo, el teléfono y la sexta, esta: la revolución digital.  Lo más interesante: En las últimas tres, la economía siguió el mismo patrón: Un largo boom al que le siguió un crash. Luego, una batalla difícil y turbulenta. Nuevas modelos de organización emergen y los antiguos, soportados por las elites, caen.
"Utilizo el año 1957 como el comienzo de la Revolución Digital. Ha sido esta la fecha en la que se estrenó la película "Desk Set"
de Walter Lang. Una comedia desopilante en la que Spencer Tracy, en el papel de un ingeniero,  instala en una emisora de televisión, una computadora denominada EMERAC. Katherine Hepburn hace el rol de bibliotecaria.  Como de costumbre en todas las películas Hepburn/Tracy, ellos pelean debido a que cada uno se siente amenazado por el otro aunque finalmente siempre terminan enamorados. En 1957 las personas ya podían avizorar que las computadoras serían universalmente accesibles y capaces de contener cualquier formato de comunicación: Audio, video, texto y datos.  Todos comenzábamos a preocuparnos por la inteligencia artificial.", comenta Elin.
Doy fe de esto. En 1965 la fábrica de mi papá compró una computadora tan grande como unos 100 m2 para procesar su administración.
La tecnología digital hace posible el mayor acceso a la Información a aquellas empresas nuevas y más horizontales en las que todo cargo y rango dentro de la estructura conocerá todo acerca de la organización incluyendo sus secretos financieros. Cada uno verá el salario de todos y serán capaces de decir:  "Pues bien, yo pienso que obtenés demasiado valor agregado por aquello que  estás produciendo. Por ello se debería asignar mayor cantidad de dinero a inversiones". Organizaciones que se manejan más como redes que como jerarquías y que reforman sus finanzas en ese sentido, serán las que sobrevivan.
¿Será tan así? Wikileaks podría ser un ejemplo a favor. Sin embargo, el crash del 2008 me hace pensar lo contrario: la información jamás será horizontal.  Creo, sólo creo, que mientras que la información sea considerada un recurso en la ecuación de la apreciación de un bien, el espíritu del hombre, en su recelo, intentará seguir estructurándola de modo piramidal.
En lo personal me restan cuestiones menores: qué hacer con los libros que cubren decenas de metros de mi casa, imprimir o no las fotos más recientes, hacer de mi televisor el soporte multimedia.
Mi empresa ya está totalmente sobre internet. Todos los archivos se encuentran accesibles a todos los ejecutivos de cuentas. Todos los clientes pueden ver en línea todos sus clippings, algunos profesionales trabajan desde sus casas con tantos elementos como en la oficina. Muchos focus groups se realizan via internet. Hasta tenemos un sitio de contingencias que nos previene de catástrofes. Todo fluye. Todo está a la mano.
Y ahora recuerdo el maravilloso libro que obra en alguno de mis estantes: "Todo lo Sólido se desvanece en el aire" . ¿Qué debería hacer? ¿Lo descargo en el kindle o releo mis anotaciones de varios años atrás?
Si por el título, mejor lo descargo!
Que pases una maravillosa semana.
Mariana